Documentos de Hosh
Textos de apóstata San Abraham de Hosh
Libro 3 - CapÃtulo 3 - VersÃculo 5
Y amaneciere un dÃa que el sol tornose de azabache. Fulgurantes las estrellas danzaron, hoy ya olvidadas de los ojos de la plebe. NmTar, maldito su nombre, creose a sà mismo en ese instante vaciando al Sol y cerniendose tras el las lagunas de oscuridad que acechan nuestras almas impuras. Temed su nombre, pues tan solo el oirlo os marcará con la corrupción que os arrastrará a los infiernos de donde ni los ascendidos podran liberaros. Mas fuere en tan siniestro instante, que alzaronse a coro voces de ultratumba ya jamás oÃdas en los antaño verdes prados que inundaban las cimas. Arcanos tuvieron a bien llamarse, pues ellos conocÃan el poder de las palabras, poseÃan el don de ver más alla del manto que separa los mundos. Fueron ellos con sus canticos y voluntad quienes alzaran el velo que nuestros ojos hoy nubla. Benditos aquellos que tuvieran la gracia de ser su medio, pues alcanzaron el paraÃso sin duda. Vetaron por siempre el pavor de la oscuridad sumergiéndonos en la noche sempiterna. Bendecid la noche y adoradla, pues es ella la que nos ha liberado, no quien nos ata. Cesad vuestros...
Archivo Nacional de Historia y Ciencias de Hosh
Es sin lugar a dudasde ámbito público que la epóca de la cual datan las ruinas cercanas a nuestra capital estuvieron, sin duda, realizadas según conocimientos hoy perdidos. La distribución de lo que vinimos a llamar barrio pobre, no obstante es tan cercana a la actual consitución de los suburbios de cualquier ciudad actual que inducen a pensar en manos humanas. A pesar de que algunos textos recogidos en la llamada Arcivadora Arcana(aunque las traducciones indiquen Biblioteca de Fundamentos Escolásticos) parecen situar en la cúspide de la sociedad antigua a individuos de capacidades cuasi divinas. Hemos no obstante de descreer de tales palabras patrañas, seguramente debidas a algun tipo de régimen teocrático que situaba a la élite muy por encima del vulgo, algo nada inhabitual en regÃmenes de tales caracterÃsticas. Muy a pesar mÃo he de
comentar que las ruinas tienes tal antiguedad que solo me atreverÃa a compararla con el mÃstico velo que según los crédulos rodea nuestra tierra(según traducciones tienen la infantil idea de considerarlo solo un planeta y además esférico!) Asà pues quedamos a la espera de pruebas mas fehacientes.
Cantaron antiguas gestas de épocas en que la mente dominaba frente al acero que hubo un dÃa en que cierto disco iluminaba de blanca luz unas tierras en nada parecidas a las mÃas. Cantaron antiguas gestas de que las personas que allà habitaban reÃan de dicha pura al amanecer el nuevo dÃa. Cantaron y cantaron y que queda hoy? Ni sus cantos. Dejad en paz esas ruinas que solo nos recuerdan el fracaso de nuestro pasado.
Anónimo. Juglares del camino
Era oscuro, como sólo podÃa serlo una tierra sin sol. Andaban vagamente dos personas de ojos exageradamente grandes camino de la taberna. MovÃanse sigilosamente, como esperando algo que les acechara. Mas llegaron sin percance alguno, y el calor y la luz que en el exterior faltaba les rodeo apaciblemente. Brindaron, rieron con despreocupación y miedo. Hoy el cielo durante un tiempo no habÃa sido tan oscuro. Rezaban los cuentos de vieja que ello atraÃa a los malos espÃritus. Y hubo gente que grito discernir formas negras cayendo del cielo. Mas la jornada acababa y nada habÃa acontecido. Asà ahogaron los miedos en alcohol la gente de la aldea. Esa fue su última noche...y solo se recuerda, como sueños desde la Tierra.
Volver al Ãndice de Cuentos, Relatos, Historias y Leyendas
Comments (0)
You don't have permission to comment on this page.